Aristocles 427 a. de C. (aka Platón) y la Gestión de Proyectos (II)

En el artículo anterior se puso en contexto la vida y obra de Platón, y mis apreciados lectores se preguntarán qué es lo que tiene que ver Platón con la Gestión de Proyectos. Para ello analizaremos el mito[1] o la alegoría[2] de la caverna (Platón; La República, Capítulo VII) el cual, según varios importantes autores, encierra de manera sucinta el constructo filosófico platónico.

La alegoría de la caverna

Trata acerca de una cueva en la cual se encuentran encadenados de manos, pies y cabeza unos esclavos, cuya única visión es la pared ubicada al final de la cueva.  En la entrada de dicha cueva se encuentran unos hombres con figuras que sostienen con unas varas largas, esas figuras con la luz que entra por la cueva proyectan unas sombras en la pared que está al fondo, las cuales son la única visión que tienen los esclavos que desde su nacimiento están encadenados. Pero un día uno de esos esclavos decide romper las cadenas y con mucho esfuerzo salió de la cueva.  A medida que se acerca a la entrada la luz de afuera enceguece sus ojos hasta el punto de lastimarlos, ya que siempre han estado acostumbrados a la oscuridad; como los ojos de ese esclavo liberado no están acostumbrados a la luz el primero empieza a concebir imágenes en lugares de sombra, luego se va a los reflejos de las imágenes en los lagos, y a medida que sus ojos se van acostumbrando a la luz es que puede observar de forma directa y total esos objetos, hasta la misma luz del sol.

No conforme con eso, se acuerda de sus compañeros que aun están encadenados e ignoran la realidad, y decide volver para avisarles que el mundo de sombras al que están acostumbrados a ver no es el real, que afuera hay otro mundo y para poder contemplarlo es necesario romper las cadenas y salir de la cueva; sus compañeros al oír todo lo que dice empiezan a burlarse de él, pero aun así el insiste y comienza el cuestionamiento hasta el punto que los esclavos llegan a la conclusión de que es un peligro y lo matan.

Desde el punto de vista ontológico[1] Platón describe dos mundos, uno material, temporal mutable e imperfecto, en el que se muestran los hombres particulares (llamemos a estos hombres los gerentes comunes) el otro mundo es inmaterial, intemporal o eterno, inmutable y perfecto, en el que se muestra la idea de hombre (llamemos a estos hombres los Gerentes de Proyectos)

El mundo de las sombras de la caverna representa al mundo sensible, en el que vivimos y nos movemos (las organizaciones con poca o ninguna madurez en Gestión de Proyectos), mientas que el exterior representa el mundo de las ideas (las buenas prácticas). Para todos los que viven en ese mundo de las sombras es el único que existe, viven en la ignorancia más absoluta (quienes menosprecian a las buenas prácticas), y centran su vida en esperar bienes materiales (proyectos exitosos) sin conocer la realidad detrás de las sombras (las buenas prácticas); son tan desgraciados como esos prisioneros de la caverna que toda su vida han vivido encadenados en la oscuridad y no conocen más realidad que esas sombras cuando en la realidad hay un mundo de colores fuera (proyectos exitosos al aplicar las buenas prácticas de la Gestión de Proyectos).

El prisionero que escapa de la caverna, es como el profesional que entiende que las buenas prácticas, el uso oportuno de las herramientas adecuadas y la preparación continua indican el camino para el logro de los proyectos exitosos.

También está representado el hecho de que para aquel que alcanza con la razón el mundo de las ideas (las buenas prácticas), también hay un proceso de conocimiento escalonado que va de lo menos perfecto a lo más perfecto (la preparación continua).  El prisionero primero ve sombras y reflejos (proyectos no exitosos), luego los objetos en si, y finalmente puede contemplar el sol (proyectos exitosos)

Desde el punto de vista epistemológico[2] tiene que ver con los niveles del conocimiento.  Podemos distinguir dos niveles principales: La opinión o dóxa, y la ciencia o el conocimiento, la episteme.  La dóxa corresponde a la caverna (quienes desdeñan de la Gestión de Proyecto sin conocer su constructo) y la episteme corresponde al mundo exterior (quienes creen y promueven las buenas prácticas).

Como dice la alegoría, hay que salir al exterior para poder ver los objetos reales, y también este proceso se divide en dos; por un lado, el pensamiento discursivo o dianoía, y por el otro, la intelección o nóesis.  La dianoía, que correspondería a la ascensión hasta la salida de la caverna, la encontramos en las disciplinas como la aritmética en la geometría (el estudio de las buenas prácticas), que, aunque versan sobre lo inteligible, sencillamente suponen la existencia de esos objetos de manera hipotética, pero no la pueden demostrar.

La nóesis, en cambio, corresponde al momento en el que el prisionero a ha salido de la caverna y contempla los objetos reales con sus propios ojos (el conocimiento y puesta en ejecución de las buenas prácticas).  En este último grado, que es la culminación de todo el saber, el alma alcanza a contemplar directamente, intuitivamente, las ideas, los objetos inteligibles que antes en la dianoía meramente suponía.

Desde el punto de vista práctico, el mito de la caverna tiene tres dimensiones: pedagógica, ética y política. Pedagógica porque está describiendo el itinerario que tiene que seguir el discípulo para pasar de la ignorancia al conocimiento, para abandonar lo que cree que es verdadero y descubrir lo que realmente es verdadera; esto es comparable con aquel gerente común que en la búsqueda de la excelencia se topa con el cuerpo de conocimientos de la gestión de proyectos.

En el texto original del mito el prisionero no se libera solo, ni hace todo el camino solo.  Platón da a entender que al prisionero alguien lo libera y lo saca a la fuerza, a rastras, y peleando con él a cada rato para evitar que vuelva a bajar a la cueva; este es el caso de los supervisores o mentores que nos conseguimos durante nuestro desarrollo profesional que nos indican el camino de las buenas prácticas para el logro de proyectos exitosos.

Sacar al prisionero de la caverna, es decir, educar al que no sabe, es la misión del maestro o del filósofo, es decir, el que sabe; y para ello tiene que arrancarlo si hace falta de su ignorancia, sacarlo de las tinieblas y llevarlo de la mano a la luz, lo cual no es nada fácil porque a poca gente le gusta que se le saque de la ignorancia, sobre todo si ignoran ser ignorantes, si creen que lo saben todo.

En segundo lugar, tiene una dimensión ética porque indica que el que sabe, el filósofo, el que ha conseguido salir de la caverna y descubrir la verdadera realidad, tiene la obligación moral de volver a entrar en la caverna, bajar al lodo y tratar de sacar de ahí a todos los demás.  Platón nos está intentando decir que, si uno realmente llega a contemplar la belleza de la verdad, llega a tocar con el intelecto la Idea del Bien, no se quedará tranquilo hasta que no haya compartido este conocimiento con todo el mundo, y si alguien no siente en sus carnes esa llamada, esta obligación, entonces es que no ha conocido realmente la Idea del Bien.  El verdadero filósofo es el que vuelve a bajar a las tinieblas para darle a los demás el don que él ha descubierto y que muchas veces ha recibido de otra persona.  Este es el caso de esos mentores, o como los llamo yo, el de los predicadores de la Gestión de Proyectos quienes van tocando de puerta en puerta predicando de palabra y dando el ejemplo implementando buenas prácticas.

En tercer lugar, la dimensión política, lo que implica que el filósofo no tiene solamente una obligación pedagógica y moral, sino también una obligación política.  Si es él el que sabe cómo es la realidad, es él quien tendría que ponerse al mando de la sociedad (la organización ejecutora de los proyectos), al mando del resto de los hombres que moran en la caverna (los gerentes comunes) para dirigirlos hacia el exterior; es decir, tiene una misión gubernativa (lograr un grado de madurez en la gestión de proyectos de las organizaciones).

Al repasar los conceptos que Platón nos plantea en la alegoría de la caverna, viene a mi mente el camino recorrido desde que era un gerente común, pasando por el momento en el que ese mentor me mostró el fascinante mundo de la Gerencia de Proyectos y acepté el reto; luego cuando comencé mi preparación formal en el tema y mis primeros pasos en la gestión profesional de proyectos; cuando salí de la cueva y estaba encandilado.

En muchas ocasiones he sido visto como el predicador que toca a la puerta inoportunamente un domingo en la mañana mientras los que moran la cueva duermen plácidamente, y aunque no he sido conminado a beber una copa de cicuta como le ocurrió a Sócrates, estoy seguro que más de uno le ha pasado por la mente brindarme un copetín.


[1] La ontología es parte de la metafísica que trata del ser general y de sus propiedades trascendentales (Diccionario de la lengua española).

[2] La epistemología es la teoría de los fundamentos y métodos del conocimiento (Diccionario de la lengua española).


Bibliografía

Adictos a la Filosofía. (10 de abril de 2020). Recuperado el 24 de junio de 2020, de Adictos a la Filosofía: https://www.youtube.com/watch?v=IVgqvOvabVQ

Audi, R. (2004). Diccionario Akal de Filosofía. (R. Audi, Ed.) Madrid, España: Cambridge University Press, 1995, 1999 & Ediciones Akal, S.A.

Carpio, C. N. (20 de octubre de 2014). Recuperado el 24 de junio de 2020, de Diálogo entre masones: http://dialogo-entre-masones.blogspot.com/2014/10/el-simbolismo-metafisico-del-mito.html?m=1

Frau Arbines, L., & Arus y Arderiu, R. (s.f.). Diccionario Enciclopédico de la Masonería Tomo II P – Z. Habana: La Propaganda Literaria.

Platón. (s.f.). La República.

Real Academia Española. (2019). Real Academia Española. Recuperado el 24 de junio de 2020, de Diccionario de la lengua española: http://www.rae.es

Savater, F. (2008). La aventura de pensar. Buenos Aires, Argentina: Editorial Sudamericana.

Traver, Q. M. (14 de Febrero de 2013). Meditaciones del día. Recuperado el 24 de Junio de 2020, de El simbolismo metafísico del mito de la caverna platónica: https://meditacionesdeldia.wordpress.com/2013/02/14/el-simbolismo-metafisico-del-mito-de-la-caverna-platonica/#_ftn9

Autor: Antonio Pérez Aguirre

Después de mas de dos décadas como marino de guerra, formado como oceanógrafo y en planificación estratégica, decidí colgar el uniforme y afrontar nuevos retos, fue cuando me encontré en una gran encrucijada, no sabía como afrontar el mundo de la empresa privada. En esta ola de nuevos cambios, me tropecé con el fascinante mundo Gerencia de Proyectos y de la fotografía. La que me ha ayudado a entender que en la vida existen diferentes puntos de vista, el ejercicio de ver a través del visor de la cámara le ha dado un nuevo sentido a mi vida personal y profesional.

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